13 may. 2012



Esta tarde no bailan las golondrinas,
ni salpican mis pies cuando surcan el agua.

Esta tarde no oigo el ruiseñor,
ni huele a romero el campo.

El cerezo observa su reflejo en el espejo de la charca
y yo me acuerdo de ti, ocaso serrano.

Dormid tranquilos, ahora que no estoy.
Despertad alegres, y acordaos de mí.

Otros llegaron, y ahora os ocupan
pero yo… os amo… y ellos… tan solo escuchan.

Guardadme un lugar humilde al que poder volver,
en el que guarecerme cuando llegue el frio.

Esta tarde hace calor,
y en la calle de mi casa algarabía.

Esta tarde me dejé llevar y.... hasta aquí os he traído.

5 comentarios:

  1. Que hermosa manera de decir tienes Cristina, aunque los poemas no son lo mio, me encantó.
    Un abrazo.

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    1. Gracias amigo por la visita. Tampoco los poemas son lo mío :) ..... la melancolía, que es así. Un abrazo

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  2. Qué bonito, oyes, oh yes!
    Melancolía, y nostalgia al ver la foto.
    Aquí otro que tampoco controla de poesía, pero me gustó y es lo que importa, creo yo.
    Un besito.

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  3. Tristeza y melancolía. Son buenos ingredientes para la poesía. Y ésta nos ha traído hasta aquí. Y aquí, nos encontramos a gusto, leyéndola.

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  4. :) Gracias amigos!!!! Me encantan vuestras visitas, y me alegra que os sintais a gusto aquí!!! un abrazo fuerte!!!!

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