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¿Por qué ladrar, si puedo soñar?


Sin duda, uno de mis mejores momentos es cuando sueño. No me refiero a los sueños durante la vigilia. Me gusta soñar despierta, con los ojos cerrados, el cuerpo tendido y abandonado, la respiración profunda.
Cuando sueño despierta, imagino todo tipo de aventuras, construyo rompe-cabezas imposibles, y genero un montón de detalles con los que producir mis ideas y planificar su viaje a la realidad.
Para aprovechar de verdad el ejercicio de soñar, previamente he debido alimentarme de mi entorno física y emocionalmente.
Últimamente he dedicado mucho tiempo a este entretenimiento de soñar, porque he recibido mucho sustento del talento que existe a mi alrededor. ¡Me ha sentado estupendamente!.
Por fin me acerco al principio de un nuevo tiempo y estoy emocionada.
Ah!....y además mientras sueño, no ladro.....¡qué silencio!.
Abrazos de la brujuleadora

Comentarios

  1. ¡Que hermosa realidad amiga, aunque sólo sean sueños.
    Te extrañamos...
    Un abrazo.

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  2. Claro qué sí!! Qué importante es soñar, y es que todo empieza en un sueño.
    Muy chula y positiva esa reflexión.
    Un besote!!

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