Ir al contenido principal

Nosotras
El relato de tus viajes.
El canto de tus palabras.
El aroma de tus emociones.
El color de tu semblante.
  
Tu compañía.
Tu lealtad.
Tu fiero ímpetu.
Tu generosidad.
Mi refugio.
Mi alegría.
Mi vanidad.
Mi libertad.
Mi amiga, la mar, y una servidora,
¡somos así!

La brujuleadora de caminos

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¡Cómo me gustaría levantar el vuelo! No funcionan los músculos impulsores del ánimo Se obstruyen mis entrañas mientras el alma recorre tímida los intersticios de mis mohosas emociones Frágil y culpable Inconsolable y maldecida Asoma el coraje a mi garganta ahogándose indefectible en mi tristeza momentos más tarde No puedo gritar, mi orgullo lo impide ¡No hay ayudas que valgan! me gritan desde la caverna de mi pensamiento Ni siquiera he sido capaz de ponerle punto y aparte a mis palabras "Vida” habrás de conformarte por el momento, con tres puntos seguidos (...)
    ¿Por qué ladrar, si puedo soñar?  Sin duda, uno de mis mejores momentos es cuando sueño. No me refiero a los sueños durante la vigilia. Me gusta soñar despierta, con los ojos cerrados, el cuerpo tendido y abandonado, la respiración profunda. Cuando sueño despierta, imagino todo tipo de aventuras, construyo rompe-cabezas imposibles, y genero un montón de detalles con los que producir mis ideas y planificar su viaje a la realidad. Para aprovechar de verdad el ejercicio de soñar, previamente he debido alimentarme de mi entorno física y emocionalmente. Últimamente he dedicado mucho tiempo a este entretenimiento de soñar, porque he recibido mucho sustento del talento que existe a mi alrededor. ¡Me ha sentado estupendamente!. Por fin me acerco al principio de un nuevo tiempo y estoy emocionada. Ah!....y además mientras sueño, no ladro.....¡qué silencio!. Abrazos de la brujuleadora
Mi camino es verdad y no por conocido deja de incitarme a pasearlo. ¡Hoy brilla espléndido!... quizás, mañana no. ¿Acaso importa? Mi camino es fiel a sí mismo, y no equivoca los pasos; sin embargo, a menudo pierdo su pista y busco ineluctablemente hasta encontrarlo de nuevo. Transitar la vida... mejor... ¡Con cinco sentidos! La brujuleadora de caminos.